martes, 2 de julio de 2019

#QLSDLC

Después de un buen descanso en mi Mansión de la maravillosa ciudad de Carmelo, Uruguay, decidí volver a sentarme frente a mi vieja máquina de escribir, la cual heredé del original A.B., y me dispuse a escribir unas breves (espero) líneas.   A pedido del público, obviamente. Y por guita. Nada es gratis en este mundo. Bueno, casi nada.  Si naciste a más de 200km de Buenos Aires (capital del mundo mundial) y jugás más o menos bien al rugby; y si además tenés la suerte de conocer al pibe que agarró la dirección técnica del Club Los Cedros, ¿saben que?  No pagás cuota! 


Agregar un sticker circular sobre el rostro correspondiente  a medida que van siendo excluidos (sticker no incluido en esta publicación, se vende por separado)

Hace quince días, el genio que arma el fixture de la URBA (sí, el mismo que puso el primer partido entre Los Cedros y los Vicenvirgos un 17 de Octubre, “Día de la Lealtad”), decidió que los sábados iban a ser libres, pero que tendríamos que jugar en Mercedes, a 120 km de Bs As, un día jueves feriado…
Así que me tomé el 244 a Morón, enganché con el Sarmiento, y tres horas, dos cuchilladas y un celular menos después, llegué.  El bolso lo salvé, los pibes del furgón en Padua ya estaban bien mareados y no entendían ni dónde estaban parados.
Jugué, la rompí como siempre, y me quedé a ver la primera.  Un dirigente se me acercó y me dijo “esta vez ganamos seguro, el Yérman puso a más cracks que nunca!”.  
Ahí mismo le invité un whisky, y al segundo soltó la lengua. ¡El plan era perfecto!
Bajamos a los muertos como el DinoTonga con cualquier excusa boluda (no ir a la ronda post partido, no haber entrenado el martes, haberse roto la rodilla en diez partes o haber dejado embarazada a la novia, todas sirven).
Ahí, se abre el lugar para que suba un mega crack que de la Pre, pasa a primera sin escalas.  Los de la inter no cuentan, pierden siempre.  
Estos cracks son tan buenos que no se les puede cobrar cuota.  No importa si son empresarios de la soja y su viejo se llama George Soros o Gustavo Grobocopatel, la beca se da igual. 
Ah, ojo, si tenes 10 años en el club pero sos choto o no portas apellido, no se discute viejo. Pase a hablar por gerencia con el gerente Guante que lo espera en zunga para armar un cómodo plan de pagos! PAGA O NO JUEGA!!
Pero volviendo a lo nuestro, les recuerdo que los 300 espartanos no hubiesen pasado a la historia si no tenían un Leónidas que les decía cómo pelear.  Y como en Los Cedros no se deja nada librado al azar, nosotros tenemos a nuestro Leónidas. En realidad no lo teníamos (o al menos eso creyeron algunos), lo tuvimos que traer.  Y más que un Léonidas, es un Erwin Rommel, un genio estratega. Y ahí mismo tiró su plan maestro, su estrategia para la batalla: “Cáguense a palos, corran sin parar, pásense la pelota (ojo para atrás siempre!).  Nada me da miedo, diviértanse, no se hagan bulling y córtense las uñas!” TRE-MEN-DO! Un plan fabuloso, de otro planeta, infalible!!

Perdimos…

Del tercer tiempo me llevé unas latas de birra para convidar a los pibes del tren, así que esta vez no me afanaron.  Pero el viaje fue un poco largo.
Y todavía me faltaba pasar por el shopping a comprar un teléfono nuevo, así el domingo podía pedir las fotos del partido...

1 comentario:

Anónimo dijo...

volvio!!