lunes, 2 de septiembre de 2013

Nace una nueva era

 Despues de un año particular, y habiéndome refugiado en mi casita de Carmelo durante casi la totalidad del mismo, llegué a una conclusión.

Aproveché este tiempo libre para pensar, replantearme ideas y sobre todo para observar desde la distancia.  En el medio, una gran mano derecha llegada desde lo profundo de St. Michael se convirtió en mi community manager, asumiendo el control del antyTuiter y el antyFB, todo a un costo muy econímico.
¡Se me quemó la bolsa de tanto pensar!
Pero en el medio algo pasó.  No podía dejar este blog abandonado.
Pensé en grandes dúos, sociedades hechas para el éxito, dónde la ausencia de uno podía disimularse sin inconvenientes gracias a la presencia del otro.
Muchos vinieron a mi memoria:  Piluso y Coquito, Nu y Eve, Abot y Costelo, He-Man y BattleCat, Batman y Robin... 
Junto a mi community manager viendo Olimpo de Bahía Blanca vs Boca por la liga
Era eso, necesitaba un Robin, una mano derecha para que me cubra en mi ausencia programada.
Decidido a conseguir ese compañero de aventuras, me tomé la Cacciola de vuelta a la Argentina.  
Me sumé a un par de entrenamientos con los Ghost Busters, observé, escuché, aprendí dos jugadas de tres cuartos (que salieron siempre mal) y hasta me quedé a cenar un jueves sin pagar.
Pero no encontraba al indicado... 
 

 

Yo quería un Robin asi pero no me dió el presupuesto...
 
Hasta que un día cambié mi nokia 3200, conseguí un telefonito con internet y Tuiter.   Y me puse a leer lo que mi community manager tuiteaba desde el sótano de mi casa en Carmelo.  
Busqué tanto tiempo y la respuesta la tenía ahí, encadenado en el subsuelo, comiendo por dos mangos y trabajando 24 x 7!!
Asi fue como decidí entregar la polémica definitivamente al más secreto de los ayudantes. 
Hoy me retiro.  Ya casi para siempre. 
Pero no se apaga la llama. 
Porque llegó mi mano derecha en la oscuridad...

Llegó el AntyRobin.

El AntyRobin llegó este año.  Y vino para quedarse!!