jueves, 11 de julio de 2019

IN YOUR FACE LA CABRERA

ASADO Y VINO PARA TODO EL PUEBLO ARGENTINO


Nos visita el presi en campaña y le mostramos las bondades del asado argentino for export

Volvía el martes de entrenar, recostado en el asiento de atrás del UBER que me llevaba a Palermo, mientras pensaba en el rico asado que me iba a engullir este jueves en el club.
Es que luego de ese entrenamiento patriótico del 9 de Julio, se confirmaba la invitación del cuerpo técnico para degustar una deliciosa parrillada en la ya habitual cena de los jueves. La victoria ante Virreyes había devuelto la alegría al plantel y alguien vió una buena oportunidad para festejar.
Tercer asado en primera ronda. Nunca visto en Los Cedros. Ni cuando 1o locos casi retirados se juntaron para salvar al club hace un lustro atrás, ni cuando esos locos ascendieron, ni cuando estuvieron privados de su libertad y volvieron de Brasil, ni cuando nos sacamos de encima al Beto Loco, a Mike Ruina y a Wonder Boy Pehuén… Nunca hubo tantos festejos seguidos.
Acá hay gato encerrado pensé.
Con el kilo de carne promediando los 300 mangos, cualquier dirigente hubiese elegido renovar su stock personal de whisky añejado 150 años antes de poner guita en un asado para el plantel. Ni hablar de tres asados. Sale más barato comprar whisky para toda la vida. Más sospechoso que el falso médico que nos visitó hace un año mientras jugábamos con GEI.
Tenía que descubrir quién paga la fiesta. Llamé a Gerencia para entrevistar al CEO Otamendi, pero justo había salido en misión secreta, por lo que no se sabía a qué hora regresaría ni en qué estado. Mandé a mi Community Manager a preguntar al club. Pobre pibe, apenas entró le cobraron estacionamiento, le pidieron el CBU para que pague cuota, le sacaron 300 mangos para encintarse los tobillo, otros tantos para el tercer tiempo y le vendieron 4 rifas…
Entre tanto ida y vuelta de guita, uno le contó que había que juntar para los sueldos, sino iba a tener que agarrar la dirección del plantel el Tano con Chivero o el Mago Iturraspe.
¡¡Ahí estaba la posta!!

LA RUEDA QUE MUEVE AL MUNDO


Había que poner un cuerpo técnico de calidad porque lo que teníamos era como tirarse al río con un salvavidas de plomo. Para eso, se destinó todo lo que recauda mensualmente el Plantel Superior (es decir los 50 chotos que pagan la cuota – o deberían al menos-) y se salió a buscar el caviar del mondo rugby.
Al final el caviar no lo conseguimos. Eso sí, mal no nos fue. Pegamos motivational champion antybullies head coach, preparador físico nivel CENARD, kinesiólogo de humanos, dos o tres colaboradores con cara de “yo se mucho”, varios impact players para formar una primera decente y poder así deshacernos de los demás playmobil que venían jugando. Los mil quinientos rúcula/mes mejor gastados de la historia cedrense. Ni al Tano Loffreda la garpaban tan bien. Encima la devalueta ayudó, y como sobra como loco, se dan el lujo de pagarse un asado cada 2 meses. Generosos como pocos.
Para el año próximo se espera que los 15 impact players no se vayan a otro club, comiencen a pagar cuota, traigan a sus hermanas al tercero, se aprendan el nombre de al menos 5 jugadores históricos, y conozcan las leyendas de la Monja y el Rifle. Con esos fondos se va a pagar un plan de juego un poco más sofisticado y se contratará un par de entrenadores más, a los que no les joda madrugar para llegar a ver a la preintermedia.
Por ahora nuestro Tano tendrá que seguir esperando…

O asegurarnos un asado cada treinta días.

martes, 2 de julio de 2019

#QLSDLC

Después de un buen descanso en mi Mansión de la maravillosa ciudad de Carmelo, Uruguay, decidí volver a sentarme frente a mi vieja máquina de escribir, la cual heredé del original A.B., y me dispuse a escribir unas breves (espero) líneas.   A pedido del público, obviamente. Y por guita. Nada es gratis en este mundo. Bueno, casi nada.  Si naciste a más de 200km de Buenos Aires (capital del mundo mundial) y jugás más o menos bien al rugby; y si además tenés la suerte de conocer al pibe que agarró la dirección técnica del Club Los Cedros, ¿saben que?  No pagás cuota! 


Agregar un sticker circular sobre el rostro correspondiente  a medida que van siendo excluidos (sticker no incluido en esta publicación, se vende por separado)

Hace quince días, el genio que arma el fixture de la URBA (sí, el mismo que puso el primer partido entre Los Cedros y los Vicenvirgos un 17 de Octubre, “Día de la Lealtad”), decidió que los sábados iban a ser libres, pero que tendríamos que jugar en Mercedes, a 120 km de Bs As, un día jueves feriado…
Así que me tomé el 244 a Morón, enganché con el Sarmiento, y tres horas, dos cuchilladas y un celular menos después, llegué.  El bolso lo salvé, los pibes del furgón en Padua ya estaban bien mareados y no entendían ni dónde estaban parados.
Jugué, la rompí como siempre, y me quedé a ver la primera.  Un dirigente se me acercó y me dijo “esta vez ganamos seguro, el Yérman puso a más cracks que nunca!”.  
Ahí mismo le invité un whisky, y al segundo soltó la lengua. ¡El plan era perfecto!
Bajamos a los muertos como el DinoTonga con cualquier excusa boluda (no ir a la ronda post partido, no haber entrenado el martes, haberse roto la rodilla en diez partes o haber dejado embarazada a la novia, todas sirven).
Ahí, se abre el lugar para que suba un mega crack que de la Pre, pasa a primera sin escalas.  Los de la inter no cuentan, pierden siempre.  
Estos cracks son tan buenos que no se les puede cobrar cuota.  No importa si son empresarios de la soja y su viejo se llama George Soros o Gustavo Grobocopatel, la beca se da igual. 
Ah, ojo, si tenes 10 años en el club pero sos choto o no portas apellido, no se discute viejo. Pase a hablar por gerencia con el gerente Guante que lo espera en zunga para armar un cómodo plan de pagos! PAGA O NO JUEGA!!
Pero volviendo a lo nuestro, les recuerdo que los 300 espartanos no hubiesen pasado a la historia si no tenían un Leónidas que les decía cómo pelear.  Y como en Los Cedros no se deja nada librado al azar, nosotros tenemos a nuestro Leónidas. En realidad no lo teníamos (o al menos eso creyeron algunos), lo tuvimos que traer.  Y más que un Léonidas, es un Erwin Rommel, un genio estratega. Y ahí mismo tiró su plan maestro, su estrategia para la batalla: “Cáguense a palos, corran sin parar, pásense la pelota (ojo para atrás siempre!).  Nada me da miedo, diviértanse, no se hagan bulling y córtense las uñas!” TRE-MEN-DO! Un plan fabuloso, de otro planeta, infalible!!

Perdimos…

Del tercer tiempo me llevé unas latas de birra para convidar a los pibes del tren, así que esta vez no me afanaron.  Pero el viaje fue un poco largo.
Y todavía me faltaba pasar por el shopping a comprar un teléfono nuevo, así el domingo podía pedir las fotos del partido...